Escribir a veces no resulta tan fácil cuando tenés lo
pensamientos desordenados, la casa desordenada, las línea de neuronas que te encaja,
totalmente alteradas. Parece que el desorden que me rodea, me
convierte en una persona con serios problemas, dicen los que saben…
Sí, una japonesa que vende millones de libros y
hace tutoriales en youtube de cómo hacer tu vida “más organizada ”. Ella porque no
vive en el conurbano bonaerense con calle de tierra, dos criaturas, dos perros
grandes peludos y un marido que se baja los calzones y los deja ahí muertitos en el
piso.
A saber: mi casa es un lío de cosas que no sé por
donde empezar; hay juguetes, restos de
juguetes, ocho prendas por chico
esparcidas por cada sector de la casa, zapatos, botas , botitas de lluvia,
pañuelos, gorras, guantes, paletas de paddle, libros, revistas, camperas, platos
de perros, personas, etc. etc. Todo por todos lados. Ni que hablar de los
muebles que tienen puertas. Podes perder la vida o un dedo ahí. Pero acá creo
que el asunto puede ser hereditario.
En la última Navidad, en casa de mis papas, me agache
para sacar un limón de la heladera y del freezer me cayó una Ananá fiss justo
directo en la cabeza. Casi termino en la guardia, por suerte soy cabeza dura y
el chichón no me arruinó la noche buena.
El desorden puede deberse también a una cuestión
meteorológica. Cuando viene el frío, no viene solo, trae mucha ropa, comida y bebida. Lo que me llevo a la boca es casi directamente
proporcional a la ropa que me cargo encima. O al quilombo mental que me atraviesa. Todo
es inconmensurable y sin culpa ( otra
vez la culpa ). Mientras el verano se mostró cariñoso abierto,
despojado y feliz, el otoño dista mucho de aquello que
sentíamos y nos mantenía positivos, llenos de proyectos, unidos, felices e inseparables, bien arriba siempre.
Hay que sobrevivir
como seres individuales y sociales
a cualquier tipo de relación afectada
intrínsecamente con el cambio climático y estacional que nos atraviesa. No podemos ser las mismas personas frente al
calor y al frío. Con joguineta, medias de toalla y pantuflas menos…
En el otoño empieza la soledad y la necesidad de quedarte
en tu casa, nadie te ve, entonces cualquier trapo que te abrigue viene bien. La
japonesa acá ya me estaría puteando. Es que según escribe en su libro “La magia
del orden”, usar en casa la ropa que no
te gusta o ya está vieja es un ERROR con mayúsculas.
“No me parece bien
conservar ropa que no nos gusta para andar por casa. El tiempo que pasamos en
casa es una parte preciosa de la vida. Su valor no debe cambiar porque nadie
nos ve”, dice Marie Kondo.
Todo bien con la magia de Kondo y su arte de organizar, pero llega esta parte
del año y vamos acumulando ropa a cada paso que damos…Si fuese arquitecta en
vez de hacer dos baños por casa, recomendaría hacer un cuartito para cada estación
, y ahí metes todo, por ejemplo en el de verano irían los treinta trajes de baño que se
cambian por día las nenas (en mi caso) , las ojotas, las antiparras que siempre
se pierden, hasta el flota flota que se
pudre cada verano porque empieza el primer fresquito y NO sabemos adonde quedó.
Sumado a mi desorden, trabajo en casa - para las que
no saben restauro muebles- eso significa un cementerio de sillas y herramientas
por doquier. Me toca convivir con todo
eso y conmigo que ya es bastante, que como verán a lo largo de estos post me
encanta enumerar .
Esa soy , en mi trabajo anterior un compañero decía que me parecía a un
Ekeko yo no sabía por qué… y eso que no me vieron ahora con hijos colgados al
cuello.
Hace un tiempo que en el muro del Facebook, aparece
una foto caótica con el título de “El
significado del desorden” .
Tuve mucho miedo de hacer click y leerlo, hasta que empecé
a escribir este texto. Tomé coraje y lo
hice.
Y sí, a mi 35 pirulos ( qué antigüedad ) llegué a dos
conclusiones: soy el caos mismo y tengo todos los problemas del mundo. Soy
cartonera con título oficial. A lo largo de los años supe acumular basura a lo
loco. No me privé de nada. Hasta tengo guardada una foto recortada del diario que me
saqué en el año 1993 junto a Antonio Birabent cuando anunciaba que la lluvia no
lo inspiraba
(¿!) El único autógrafo de mi vida. Si, fué con él. Me había
enamorado a los trece años mirando Tango Feroz en el cine. Tres veces fuí a ver
esa película, tres. No existía netflix
claro.
Diarios íntimos me lo traje todos por supuesto, fotos viejas con mi primer
noviecito también.
Lo gracioso o preocupante de ese texto, es que
te indica que tipo de problema tenes
según el lugar de la casa que tengas desordenado.
En mi caso son
todos, no me faltó ningún sector. O la
empleada me está cagando o soy la anarquía absoluta. Soy la que guarda todo por
las dudas. Soy la amante del reciclaje y del cirujismo. Soy la que levanta objetos
de la calle sin ponerse colorada. Tengo un mausoleo de sillas y muebles viejos
que algún día YO SE que van a revivir. No por nada ahora me dedico a lo que me
dedico.
Hace unos años encontré en una esquina de Parque Chas,
barrio de viejos si los hay, una pila de cassettes y vinilos del siglo anterior
en sus respectivas cajas y cajitas, imagínense, me volví loca, casi me peleo con el cartonero que llegó segundos después que yo. Obvio negociamos y gané porque estaba embarazada ( creo que le di un poco de lástima ). Después andaba por la
vida cantando “Libre” de Nino Bravo como si hubiese encontrado la caja fuerte
de Lázaro Baez.
Pero el caos en mi vida no sólo tiene que ver con la
acumulación de objetos perdidos. También
con lo que voy acumulando a lo largo de
los años.
En mi vida todas las medias fueron abandonadas por su
par. Ninguna tiene un compañero. Y tengo
miedo, porque a mi hijo pequeño le pasa lo mismo. Sale al mundo con medias
distintas. El cajón de mi ropa íntima,
no es íntima es BIPOLAR. Hay cualquier cosa: medias de lana, tangas con encaje
y bombachas de Hello Kitty todo mezclado
…lo mismo en mi vestidor. Tengo un jean de cuando fui a Bariloche en el 97,
porque a veces “me entra” (mentira), prendas de otros momentos de mi vida que ya
no volveré a usar, vestidos que guardo para cuando mi hija sea grande (
excusas) polleritas de los ventipico, porque a veces me visto como Cris Morena…No quiero olvidarme de esa ropa que vive en la silla de mi
habitación; esa que no está ni para lavar, ni para guardar… que puede quedarse
ahí por varios días y semanas.
Hasta el año pasado guardé apuntes de la facultad,
para qué???? Claro yo pensaba que iba a volver a estudiar periodismo en algún momento, pero me sinceré,
a veces lo logro.
Y así con todo….Me encuentro con alguien y le tiro veinte
títulos con desglose. Soy una bulímica comunicacional. Todos los temas linkeados
unos con otros.
Ni siquiera me voy a tomar el tiempo de escribir de la cocina ni la heladera porque ahí sería un papelón. .. y ya empiezo a aburrirme de mi…
En fin así las cosas, igual chicas no voy a deprimirme
un domingo, voy a quedarme con una nueva teoría que encontré en internet
minutos antes de subir este post
( ¡Oh la casualidad!) que me gusta más y tira
abajo todo lo que escribió la japonesa. Y es la de un psicológico y científico
Kathleen Vohs, de la Universidad de Minnesota ( ajá) Que asegura que un personalidad caótica es
sinónimo de una mayor creatividad e inteligencia.
Según el estudio de Vohs, “el pensamiento creativo es
propio de personas que piensan fuera de las normas comunes. Siempre alejadas de
lo convencional. Lo que para una persona ordenada sería una auténtica
barbaridad, como dejar en el suelo la ropa limpia que se pondrá mañana, para
alguien caótico el suelo es el mejor sitio para tal propósito. Se trataría de
una especie de caos totalmente controlado.”
“ Y eso convierte a las personas desordenadas en
ganadores potenciales. Su pensamiento fuera de lo que se consideran las líneas
racionales les proporciona una capacidad especial para afrontar problemas. Son
capaces de encontrar soluciones que a nadie más se le ocurrirían. Y del orden,
ya se ocupará otro.”
Vieron al final no todo es lo que parece! Voy a seguir con mi quilombo.
Les dejo las dos versiones del desorden a ver con cual se indentifican.
Hasta pronto!
https://sanacionholisticasalamanca.wordpress.com/2014/04/23/significado-del-desorden-en-el-hogar/
http://www.codigonuevo.com/bendito-caos-por-que-las-personas-desordenadas-son-mas-creativas-y-eficientes/
Me hiciste reír mucho, muchísimo esta vez...!!! Genia total!!! ♡♡
ResponderBorrarExcelente!
ResponderBorrarYo también me enamore de Birabent
ResponderBorrarYo vivía en el bosque muy contento, caminaba, caminaba sin cesar... Aaaaaaaaaah
BorrarHoy busque en la mochila del pequeño medias..y estuve 3 minutos mareada buscando el par..tardé bocha en darme cuenta..eso pasa por no leerte.
ResponderBorrarAdemás que yo tengo una bolsa de consorcio con medias desparadas y no tengo la creatividad de usarlas o haber mandado a mis hijos con medias diferentes sentirme mala madre y defenderme cuando mi marido me dice que soy un desastre con las medias...o sea años de claridad me llevás!
Yo hace 3 minutos que me estoy ríendo!!!! Jajajajj
ResponderBorrar