jueves, 20 de octubre de 2016

Viajar sin los hijos...difícil, pero posible

Viajar sin los hijos, una experiencia que hay q hacer ( al menos ) una vez en la vida

Yo lo hice, con miedos y mucha culpa, pero lo hice y lo recomiendo. También viajar sola, sin marido e hijos. 
Peroooo… ¿Qué daiquiri estoy tomando?¿ El desayuno me pegó fuerte?
Todo aquel que me conoce sabe que soy de esas madres que se va una mañana y ya está extrañando su casa. Ni siquiera tengo un día fijo para salir con mis amigas. Los  jueves lo  tiene copado él con su fútbol y asado con los “padres waldorf”. Los viernes y sábados trabaja por las noches, así que estoy listísima. Para mi no existe mucha oportunidad de salir de casa sin mis hijos. Excepto por la media horita por mes que me voy a depilar, al curso de tapicería que voy cada tanto, o los ratitos que me escapo para ir a la verdulería porque no hay nada para comer y dejo a los niños con la chica que trabaja en casa. ( Vieron que antes se le decía mucama, parece que ahora suena re oligarca, entonces le decimos la Señora que trabaja en casa, largo pero más humano… ponele )
Hace unos meses cuando mi compañero en cuestión me planteó la idea de tomarnos unas vacaciones juntos SIN los chicos, pensé que era uno de esos chistes que él tira en el teatro, una burla a mi investidura de madre. Como se le ocurre decirme una cosa así, pensé para adentro. ¿Acaso no me conoce? ¿Ellos no se merecen unas vacaciones en familia? Desapegado y egoísta, mal padre. Somos un bloque, todos para uno y uno para todos…hasta para las vacaciones querido!!
Claro, recordé ( va nunca me olvidé) que el año pasado el señorito ya había viajado solo, una semanita a Nueva York, mientras  yo todavía daba la teta a demanda y me despertaba cinco veces por noche.
Pero bueno esta vez por lo menos me había incluido en sus planes. El destino de por si sonaba encantador. California, Costa Oeste de Estados Unidos, el destino perfecto para sacarse el mameluco de madre:  hippies, historia, cultura, rock, mucho sol, noches, playas,  tragos, marihuana medicinal free, todo sonaba hermoso y liberador.
Así que acepte haciéndome la canchera, la que estaba capacitada para enfrentar el mundo adulto otra vez. ..era la época en que había vuelto a cenar con amigas,  en que empecé a escribir mis desventuras y enojos en este blog, inclusive me convertí en  administradora de una grupo de whatsapp de mamis del jardín que se llamaba “ Los miércoles no me jodan”…si le puse ese nombre. Harta de no tener una noche libre para mi como les conté anteriormente.
Audaz, intrépida, muñeca brava… Error!!
Más bien una ilusa que se creyó lista para la aventura …
Nunca hubiese imaginado que  pocas semanas después estaría sentada en el inodoro mirando atónita como dos rayitas juntas cambiarían mi destino AGAIN.  Si embarazada por tercera vez!
Mi vida continuó como continúan los primeros tres de meses de embarazo, mucho sueño, náuseas, estupor, angustia y felicidad al mismo tiempo, con el cansancio que supone criar  dos hijos más por supuesto.
Hasta que se acercó la fecha de las vacaciones. Hellooo!!! Ya no era la que había salido del puerperio a punto de conseguirme un amante virtual.
Era una hembra preñada abandonando el nido, así de biológico y desgarrador. No quería viajar, por suerte estaba entrando al cuarto mes y los malestares habían desaparecido. Cómo pude tomar una decisión tan cruel pensaba. Tenía pesadillas tremendas, veía a mis hijos y lloraba, sentía toda la culpa del mundo por dejarlos. También me peleé con mi mamá “para que no viniera” a quedarse con los chicos. así de paso me boicoteaba el viaje y echaba la culpa a otro de no poder viajar.
Días previos al viaje consulté con una psicóloga, no voy a terapia, pero crazy total o no,  fui una semana antes de viajar, buscando no se que respuesta. Lloré la hora y media que duró la sesión…Ella más entera que yo, no me forjó a tomar un camino, pero si a escuchar lo que me pasaba. Estaba histérica, me peleé con el padre egoísta obvio…el causante de todos mis problemas, embarazosos y liberales…
Pero enfrenté mis miedos y pude viajar.
Con la decisión tomada compré regalos sorpresas para mis hijos por doquier, golosinas a rolete, fui a la farmacia, al supermercado mayorista y al mercado de frutas y verduras para que tengan  provisiones como para dos años ( por si me pasaba algo)  Dejé calendario con sus actividades y una lista de amigos y todas las guardias y médicos cercanos.
Así llegué al momento de dejar mi casa con valijas y sin mis hijos. La secuencia más oscura y dramática que había imaginado jamás. No pensaba que me estaba yendo de vacaciones a un lugar divino, de “novia” y  sin niños que me reclamen las 24 hs. del día. ¡Yo estaba dejando el hogar!
Las horas posteriores fueron el drama mismo, por suerte el que hasta ahora era el mal padre egoísta se fue transformando en aquel hombre del que me había enamorado ocho años atrás.  Me dijo las palabras justas camino al aeropuerto que calmaron toda mi  angustia. 
“Soy yo, el mismo con el que te escapabas ese verano a Mar del  Plata” . Solo eso basto para relajarme y empezar a disfrutar de nuestro primer viaje en pareja sin nuestros hijos.
Mi última lágrima la derrame cuando subí al avión, de fondo sonaba una música country bien melanco…Uf tremendo…Después de ahí el paisaje, todos los días de sol y el gran productor que tengo en casa ( léase mi compañero que le encanta planear viajes)  armaron las vacaciones soñadas, así de cliché como les cuento.
La panza igual le bajó puntos al asunto de la culpa.  “Un hijo al menos me llevaba encima”  
Loca si…
Resumen del mis días en California:
Me caminé la vida, anduve en bicicleta, me metí al mar, dormí las horas que quise,  no tuve que cocinar ni lavar platos durante 9 días, comí riquísimo! No me prive de nada…bueno si  de las 550 variedades de cervezas que hay en las góndolas yanquis. Eso si, lo lamenté, hasta foto le saqué... Con Diego fue todo amor y reencuentro. Nos divertimos mucho juntos como hacía tiempo no sucedía. Fue una gran babymoon como dicen en Estados Unidos. Mis hijos estuvieron genial, pasaron unas hermosas vacaciones con su abuela de Corrientes, fueron mimados y malcriados a más no poder, como debe ser.
 “Mamá la abuela es muy buena,  todos los días nos pone un poquitito poquito de tele” “ Hasta cenamos en el sillón mirando una peli!” ( Sin comentarios)
El viaje lo disfruté, pero también los extrañe horrores. Habíamos instalado una camarita en el living de casa para poder “espiarlos” un poco cuando queríamos ( no voy a  contarles la cantidad de veces que pedí mirar esa aplicación del teléfono donde se ve la camarita porque doy vergüenza) (Tampoco lo que  sufrí desde que subí al avión de regreso hasta que entré a mi casa; todas las tragedias se me cruzaban por la mente) Necesitaba llegar y llegué. Sana y salva. Hoy se cumple un mes de mi viaje, y la vida ha vuelto a la normalidad. Creo que fue más el tiempo en que me hice problemas en viajar, de lo que estuve allá. Por eso les digo, para terminar, háganle caso a Pipo Pescador  y grábenselo  “El viajar es un placer, que nos puede suceder”.


El dato:
Si van a San Francisco: NO lo hagan embarazada y con várices.  Es la anti ciudad de las mujeres preñadas. Dios! las cantidad de calles empinadas. Imposible!
Alquilar bicis tandem para que su pareja maneje adelante y la gorda  ( en mi caso) vaya atrás grabando la travesía y mirando muchachitos ultra bronceados.
Alquilar un auto y bajar por la ruta 1 desde San Francisco hasta Los Ángeles! La ruta más espectacular del mundo!

Y por supuesto como me dijo mi hermana hace unos días (que justamente vino de viaje sola a Buenos Aires): “Hacer uso de nuestra libertad como madres y mujeres que somos”…

miércoles, 5 de octubre de 2016

¿Y si nos educamos todos ?

Cuando salí del secundario no sabía muy bien  qué hacer, por aquel entonces, hacer teatro, música o acrobacia en grupo de baile al que iba me alcanzaba. Pero “tenía que estudiar algo”. En Corrientes, provincia tradicional si las hay, no eran muchas las opciones. Así arranqué con Comunicación Social - por descarte- y a los pocos meses empecé a trabajar para un programa en la televisión local de Corrientes. Después de la crisis del 2001 me mude a Buenos Aires, en febrero de 2002. Desquiciada total, tenía 21 años y estaba enamorada de un sr veinte años mas que yo…
No me importaba nada, no tenía mucha plata ahorrada, tampoco era que el sr en cuestión me iba a abrir la puerta de su casa de familia ( claro si el muy turro tenía una esposa y una hija a la que iba a abandonar algún día…después abandono a dos mas, pero esa es otra historia, el abandonico e infiel no cambia) …A esa edad y sin hijos,  tu mirada sobre los hijos y la vida es otra.

Y así me fui de mi casa sin saber muy bien que hacer. Le dije a mi mamá “ vuelvo a buscar mis cosas”…pobre ni siquiera le di tiempo para que me puteara. Atravesé la puerta y me vine a la “gran ciudad”.  Primero caí en la casa de una tía, hasta que mi madre hizo de las suyas y terminé a las pocas semanas alquilándole un cuarto a una señora de 75 años viuda con dos perros y un canario en Recoleta. Polémicas enseñanzas me dejó esa mujer ( a los hombres querida siempre hay que sacarle algo )
Por suerte trabajé siempre de lo mismo. Primero en una agencia de noticias, después en un diario,  hasta llegar a la tele, donde pasé varios años.
A los 27 no me podía quejar, trabajaba como productora y cronista en dos programas de espectáculos y era corresponsal para un programa de chimentos en Chile , ya había dejado a la viuda paqueta de Recoleta y había llegado a tener mi dpto. sola en “Palermo Hollywood”;  esa era mi prioridad. 
Las noches - obvio - eran muy lejanas a las de hora…  
Ellas tenían el sabor al mejor vino - el que ligaba en algunas citas -, a la comida preparada ( la del catering de los eventos que iba cubrir de lunes a viernes) ( también  la del chino a domicilio, un clásico de los domingos a las 2 de la tarde de resaca )  Tenía “amigos”  de todos los gustos y colores,  y mis fines de semana  tenían el olor inolvidable de aquellos bares rockeros y ruidosos donde amanecía.
Por supuesto,  no pensaba  en una vida con hijos, no tenía una pareja estable, no soñaba con el casamiento de blanco, bailar el vals  y mucho menos con la futura escolaridad de esos inimaginables hijos.
Pero todo en la vida en algún momento llega, así como los piojos y después  las canas.
Un día ese momento  llegó… No el de vestirme de blanco ni bailar el vals, gracias al cielo, si no el : “Día de  Elegir la Escuela Primaria para mi primera hija” 
SI SUBRAYADO!!
Y lo primero que pienso y se me viene a la mente es:  LA PUTA MADREEEE…
Después: Quiero tener 27 años como Amy Winehouse antes de su coma alcohólico.. que inmadurez pensarán Uds...NO lo es. Al contrario, se trata de una decisión muy pensada, al menos para mi; un padre siente que pone en juego la vida de su hijo,  el futuro de ese niño que hasta hace un par de años ni siquiera caminaba y hoy queres que pase 9 horas por día en la escuela ( no es mi caso )
¿Cómo puede ser tan difícil?? Y si… después de ver a chicos alterados  por el exceso de tecnología, mal alimentados,  e infelices por pasar mil horas en la escuela; te haces varias preguntas. Después de ver a los adolescentes que tenés a mano, desmotivados , aburridos  y con los dedos pegados al teléfono te respondes: SEGURO QUE A ESA ESCUELA NO LO VOY A MANDAR.
También y esto es fundamental:  la cantidad de padres pelotudos que te vas a encontrar . .. en el caso de que los padres aparezcan por la escuela claro.
La cuestión social es casi el 80 por ciento de la razón de ser de la escuela primaria.
No es  joda, a saber: adaptación, cumpleaños, fiestas del calendario, reuniones de padres, la puerta de la escuela, los pools.

Párrafo aparte para el pool: para mi el pool era otra cosa señores  ( leáse tomar cerveza, soplar el taco  y tirarme arriba de una mesa  lo más sexy posible y que las bolas sonaran ) Si me vieran ahora, cargando niños  a lo pavote de una lado a otro escuchando discos de canciones infantiles y bañada de migas y sobras de comida.

Lo bueno es poder encontrar un buen grupo de padres que busquen esa misma educación, hoy creo que eso es posible, solo hay que saber lo que NO queremos para nuestro hijos, y después la vida hace lo suyo. En el jardín, no sólo mi hija hizo amigos, yo también. Conocí un grupo de mujeres que son mi contención, somos una comunidad que nos acompañamos, nos escuchamos y que a su vez crecemos  a la  par de nuestros hijos.

Pero a veces cuando salgo de mi burbuja Maschwitzsense me indigno al escuchar cosas tales como:  
“Clave los dos a doble turno” Aja de que está hablando?
Si de sus hijos uno de 6 y otro de 4 años.
Pongamos sobre la mesa esta frase que expresa el padre en cuestión.
Nos sacamos el “temita”  de encima y se lo dejamos a la escuela, que creemos que al pagar más, mejores responsables del futuro de nuestros hijos son.
Querido tu hijo se levanta a las 6 de la mañana, lo llevas a la escuela, ( en el caso de que no pase el colectivo naranja lleno de niños semizombies con la nariz pegada a la ventana) lo dejas ahí todo el día, no sabes que almuerza,  escucha maestros uno tras otro hasta las 5 de la tarde, se lleva tarea a la casa, adonde vuelve desfigurado después de pasar 10 horas en el escuela…y lo peor de todo es que ese niño no tuvo oportunidad para el juego. Tarea si fundamental de todo niño.
Hoy las escuelas promueven hasta el hartazgo la excelencia, dándole contenidos que no respetan el ritmo de cada niño. Le muestran una abeja en pantalla gigante a un nene de 3 años en vez de llevarlo a la plaza. Le ponen un video de Frozen en la biblioteca un día de lluvia, en vez de leerles un libro por ejemplo, etc etc.

El tema me enoja y mucho,  pero por suerte pude transformar ese enojo en algo positivo. Pude encontrar una alternativa que lejos está de desligarse de la educación de nuestros hijos. Todo lo contrario, un camino muy largo, complejo y a la vez hermoso donde los padres somos los responsables directos junto con los maestros de la enseñanza de esos niños.
Así llegué a la pedagogía Waldorf, un sistema educativo creado por el filósofo Rudolf Steneir  a principios del siglo XX, que tiene en cuenta la individualidad del niño en todos sus aspectos. Hay mucho por contar a cerca de este tipo de educación, pero no seré yo la que resuma en pocas palabras años de educación.
Lo que puedo decir desde mi lugar de mamá es que encontré esa alternativa y el lugar adonde la infancia de mis hijos es respetada y cuidada como un tesoro.

En fin este tema da para mucho mas, hay un par de links que les dejo sobre la educación en Finlandia y en España. Ambos para reflexionar que estamos haciendo con la educación y la crianza de nuestros hijos.
Y otro a cerca de la educación Waldorf, un camino de ida… no sólo para nuestros hijos, si no para nosotros como padres y educadores.








domingo, 1 de mayo de 2016

El desorden, el frío y otras tempestades




Escribir a veces no resulta tan fácil cuando tenés lo pensamientos desordenados, la casa desordenada, las línea de neuronas que te encaja, totalmente alteradas. Parece que el desorden que me rodea, me convierte en una persona con serios problemas, dicen los que saben… 
Sí,  una japonesa que vende millones de libros y hace tutoriales en youtube de cómo hacer tu vida “más organizada ”. Ella porque no vive en el conurbano bonaerense con calle de tierra, dos criaturas, dos perros grandes peludos y un marido que se baja los calzones y los deja ahí muertitos en el piso.
A saber: mi casa es un lío de cosas que no sé por donde empezar; hay  juguetes, restos de juguetes,  ocho prendas por chico esparcidas por cada sector de la casa, zapatos, botas , botitas de lluvia, pañuelos, gorras, guantes, paletas de paddle, libros, revistas, camperas, platos de perros, personas, etc. etc. Todo por todos lados. Ni que hablar de los muebles que tienen puertas. Podes perder la vida o un dedo ahí. Pero acá creo que el asunto puede ser hereditario. En la última Navidad, en casa de mis papas, me agache para sacar un limón de la heladera y del freezer me cayó una Ananá fiss justo directo en la cabeza. Casi termino en la guardia, por suerte soy cabeza dura y el chichón no me arruinó la noche buena.


El desorden puede deberse también a una cuestión meteorológica. Cuando viene el frío, no viene solo,  trae mucha ropa, comida y bebida. Lo  que me llevo a la boca es casi directamente proporcional a la ropa que me cargo encima. O al quilombo  mental que me atraviesa. Todo es  inconmensurable y sin culpa ( otra vez la culpa ). Mientras el verano se mostró cariñoso abierto, despojado  y  feliz, el otoño dista mucho de aquello que sentíamos y nos mantenía positivos, llenos de proyectos,  unidos, felices  e inseparables, bien arriba siempre. 

Hay que sobrevivir  como seres individuales y sociales  a cualquier tipo de relación afectada intrínsecamente con el cambio climático y estacional que nos atraviesa.  No podemos ser las mismas personas frente al calor y al frío. Con joguineta, medias de toalla y pantuflas menos…
En el otoño empieza la soledad y la necesidad de quedarte en tu casa, nadie te ve, entonces cualquier trapo que te abrigue viene bien. La japonesa acá ya me estaría puteando. Es que según escribe en su libro “La magia del orden”, usar  en casa la ropa que no te gusta o ya está vieja es un ERROR con mayúsculas.
 “No me parece bien conservar ropa que no nos gusta para andar por casa. El tiempo que pasamos en casa es una parte preciosa de la vida. Su valor no debe cambiar porque nadie nos ve”, dice Marie Kondo.

Todo bien con la magia de Kondo y su arte de organizar, pero llega esta parte del año y vamos acumulando ropa a cada paso que damos…Si fuese arquitecta en vez de hacer dos baños por casa, recomendaría hacer un cuartito para cada estación , y ahí metes todo, por ejemplo en el de verano  irían los treinta trajes de baño que se cambian por día las nenas (en mi caso) , las ojotas, las antiparras que siempre se pierden,  hasta el flota flota que se pudre cada verano porque empieza el primer fresquito y NO sabemos adonde quedó.
Sumado a mi desorden, trabajo en casa - para las que no saben restauro muebles- eso significa un cementerio de sillas y herramientas por doquier.  Me toca convivir con todo eso y conmigo que ya es bastante, que como verán a lo largo de estos post me encanta enumerar . 
Esa soy , en mi trabajo anterior un compañero decía que me parecía a un Ekeko yo no sabía por qué… y eso que no me vieron ahora con hijos colgados al cuello.

Hace un tiempo que en el muro del Facebook, aparece una foto caótica con el título de   “El significado del desorden” .
Tuve mucho miedo de hacer click y  leerlo, hasta que empecé a escribir este  texto. Tomé coraje y lo hice.
Y sí, a mi 35 pirulos ( qué antigüedad ) llegué a dos conclusiones: soy el caos mismo y tengo todos los problemas del mundo. Soy cartonera con título oficial. A lo largo de los años supe acumular basura a lo loco. No me privé de nada. Hasta tengo guardada una foto recortada del diario que me saqué en el año 1993 junto a Antonio Birabent cuando anunciaba que la lluvia no lo inspiraba 
(¿!) El único autógrafo de mi vida. Si, fué con él. Me había enamorado a los trece años mirando Tango Feroz en el cine. Tres veces fuí a ver esa película, tres.  No existía netflix claro.
Diarios íntimos me lo traje todos  por supuesto, fotos viejas con mi primer noviecito también.
Lo gracioso o preocupante de ese texto,  es que  te indica que tipo de problema tenes  según el lugar de la casa que tengas desordenado.
En  mi caso son todos, no me faltó ningún sector.  O la empleada me está cagando o soy la anarquía absoluta. Soy la que guarda todo por las dudas. Soy la amante del reciclaje y del cirujismo. Soy la que levanta objetos de la calle sin ponerse colorada. Tengo un mausoleo de sillas y muebles viejos que algún día YO SE que van a revivir. No por nada ahora me dedico a lo que me dedico.
Hace unos años encontré en una esquina de Parque Chas, barrio de viejos si los hay, una pila de cassettes y vinilos del siglo anterior en sus respectivas cajas y cajitas, imagínense, me volví loca, casi me peleo con el cartonero que llegó segundos después que yo. Obvio negociamos y gané   porque estaba embarazada ( creo que le  di un poco de  lástima ). Después andaba por la vida cantando “Libre” de Nino Bravo como si hubiese encontrado la caja fuerte de Lázaro Baez.

Pero el caos en mi vida no sólo tiene que ver con la acumulación de  objetos perdidos. También con  lo que voy acumulando a lo largo de los años.
En mi vida todas las medias fueron abandonadas por su par. Ninguna tiene un  compañero. Y tengo miedo, porque a mi hijo pequeño le pasa lo mismo. Sale al mundo con medias distintas.  El cajón de mi ropa íntima, no es íntima es BIPOLAR.  Hay cualquier cosa: medias de lana, tangas con encaje y bombachas de  Hello Kitty todo mezclado …lo mismo en mi vestidor. Tengo un jean de cuando fui a Bariloche en el 97, porque a veces “me  entra” (mentira),  prendas de otros momentos de mi vida que ya no volveré a usar, vestidos que guardo para cuando mi hija sea grande ( excusas) polleritas de los ventipico, porque a veces me visto como Cris Morena…No quiero olvidarme de esa ropa que vive en la silla de mi habitación; esa que no está ni para lavar, ni para guardar… que puede quedarse ahí por varios días y semanas.

Hasta el año pasado guardé apuntes de la facultad, para qué???? Claro yo pensaba que iba a volver  a estudiar periodismo en algún momento, pero me sinceré, a veces lo logro.
Y así con todo….Me encuentro con alguien y le tiro veinte títulos con desglose. Soy una bulímica comunicacional. Todos los temas linkeados unos con otros.
Ni siquiera me voy a tomar el tiempo de  escribir  de la cocina ni la heladera porque ahí  sería un papelón. .. y ya empiezo a aburrirme de mi…
En fin así las cosas, igual chicas no voy a deprimirme un domingo, voy a quedarme con una nueva teoría que encontré en internet minutos antes de subir este post 
( ¡Oh la casualidad!) que me gusta más y tira abajo todo lo que escribió la japonesa. Y es la de un psicológico y científico Kathleen Vohs, de la Universidad de Minnesota ( ajá)  Que asegura que un personalidad caótica es sinónimo de una mayor creatividad e inteligencia.

Según el estudio de Vohs, “el pensamiento creativo es propio de personas que piensan fuera de las normas comunes. Siempre alejadas de lo convencional. Lo que para una persona ordenada sería una auténtica barbaridad, como dejar en el suelo la ropa limpia que se pondrá mañana, para alguien caótico el suelo es el mejor sitio para tal propósito. Se trataría de una especie de caos totalmente controlado.”



“ Y eso convierte a las personas desordenadas en ganadores potenciales. Su pensamiento fuera de lo que se consideran las líneas racionales les proporciona una capacidad especial para afrontar problemas. Son capaces de encontrar soluciones que a nadie más se le ocurrirían. Y del orden, ya se ocupará otro.”

Vieron al final no todo es lo que parece!  Voy a seguir con mi quilombo.

Les dejo las dos versiones del desorden a ver  con cual se indentifican. 
Hasta pronto!


https://sanacionholisticasalamanca.wordpress.com/2014/04/23/significado-del-desorden-en-el-hogar/



http://www.codigonuevo.com/bendito-caos-por-que-las-personas-desordenadas-son-mas-creativas-y-eficientes/

jueves, 14 de abril de 2016

Mi encuentro con el pasado


¿No hay nada más inesperado que el pasado se manifieste en tu presente, de todas las maneras y formas posibles?.
Ahora que me decidí, después de muchos años, a escribir mis pensamientos, mi vida se convirtió en una crónica semanal, con título grande, placa roja y una historia por contar tan clara, que es imposible hacerse el distraído.
¿Será que tal vez estoy más atenta a las cosas que me suceden en la semana?.   
( esta vez me tomé unos días más )
No lo sé, las casualidades existen, pero también aquello que  tiene explicación y debemos estudiarlo y decodificarlo en nuestra cabeza para poder entender su verdadero fin (o no ).
Están los que piensan,  que debemos vivir  planificando, esa gente que se la pasa ahorrando para el futuro, para un tiempo que todavía no llegó…Y a veces se quedan ahí, especulando que van a hacer cuando sean grandes y ya tienen más de cincuenta. 
Después, los que llevan tatuada la frase “el pasado pisado” , esos que reniegan de todo pretérito simple y  pretérito imperfecto que exista. Esos que  creen que nacieron de nuevo. De repente resetearon y se conviertieron al vegetarianismo en media hora por ejemplo ( me lo dijo una vez una amiga) y  ojito con  mencionarle sobre el trozo de bife de chorizo de hace cuarenta minutos …
Ok, ni una cosa ni la otra, está bueno echar la vista atrás para poder arrancar y seguir adelante como cuando manejamos un auto.
Una cosa es mirar hacia atrás y otra muy distinta es hacer marcha atrás ( ya que estamos hablando de autos). No podemos vivir enroscados  con nuestro pasado y creernos esa frase boluda de que todo pasado fue mejor.
Con el tiempo idealizamos personas, trabajos, momentos que tal vez no fueron “tan copados” como creemos y nos pasamos el tiempo   ( presente) hablando de eso: del pasado.  Y es ahí cuando vienen los problemas, empezamos a reciclar gente a lo pavote ( me encanta esta palabra) Será esta onda de ecológico y sustentable,  así no gastamos en tipos nuevos, porque están en extinción ? …Será que necesitamos  sentirnos como hace diez años con el de hace díez años ( para hacerla bien)
Una amiga me dijo hace unos días “cualquiera le gana a un marido”…( o sea el presente)
Nada mas práctico que alguien que ya conocemos y ni hablar si teníamos buen sexo, esos hombres quedan en la memoria corporal para siempre. No importa si sufriste como una idiota, eso yo lo reformaste en el “ Edit ” de tu cabeza: “Selección natural de las mujeres con poca autoestima” dicen que se llama…    
( ponele)
Es que - no me jodan - hay que decir las cosas como son: las mujeres, todas, o casi todas las que conozco; piensan, sueñan y hasta fantasean con sus Ex…Aunque no concreten nada. Con chusmearle el Facebook  ( o almorzar un día ) alcanza…Ni que hablar cuando te separás, repasás la lista del usado y pellizcás lo que quedó.
Otro caso es el de “mas vale viejo conocido que uno nuevo por conocer” , ( otra frase para el olvido) me la dijo ( justamente ) una compañera del taller de tapicería al que voy .
Compañera de casi 50 años, con  dos hijos de  18 y 20 años, se separó hace tres y ahora está de novia con su ex marido, al cual le está terminando un mega respaldo de cama, hermoso todo hecho en  capitoné, de 2 metros de largo, una locura…creo que nunca hizo tamaña cosa por su marido en 30 años de casados,  yo le sacaría una foto y la subiría a las redes sociales. Podría convertirse en el hashtag mas largo de la historia de la humanidad en Instagram:
#nomehinchesmaslaspelotasconunpetequetehiceunrespaldodecama 

Espectacular…existe es verdad… el respaldo claro.

Pero volviendo al presente y al pasado, fui a almorzar con un ex,  adivinen mi suerte:  tuve la grata fortuna que en el lugar estuviesen tres amigos y compañeros de trabajo  de mi marido. Hermoso!!! Todos ahí juntos, casi quedo atragantada con un pan de centeno.

Confesionario: lo conocí a los 19, tuve muchas idas y vueltas, más vueltas que idas. Poco a poco se fue transformando en alguien con el que hablaba mas por teléfono que personalmente. Tuve otros amores y amorcitos en el medio. En el 2007 ambos elegimos dos caminos distintos. El encontró un nuevo amor y tuvo dos hijos al igual que yo. Sin embargo nunca perdimos el contacto con el otro. Inexplicablemente la vida nos mantuvo juntos pero separados. Ahora es una especie de tío querido, tiene veinte años mas que yo, es el testigo mas viejo de mi vida en Buenos Aires, con cinco hijos de tres mujeres distintas, es el personaje ideal para charlar de este intrincado  mundo de la maternidad.

Por supuesto,  después de ese almuerzo tuve que dar explicaciones en mi casa,  muy tranquila sabiendo las razones por las que nos habíamos encontrado ( vernos) también muy liviana  teniendo en claro que uno no puede destruir su pasado ni esconder  en una cajita de “prohibido tocar”,  a personas que han sido parte de tu vida.
 Hay que tener la suficiente valentía para defender lo que somos y aceptar lo que hemos sido sin lastimar a nadie.

Por suerte la historia terminó bien, el almuerzo finalizó  como dos señoras grandes, amigas de toda la vida compartiendo fotos  y videos de nuestros hijos. En mi casa, hubo reconciliación y fuegos artificiales…hasta se llevo un día a los chicos para que yo pudiera dormir la siesta. ( ¿No es reee bueno  y compresivo?! )
A veces también esta bueno defender nuestros vínculos y  no convertirnos en personas sin pasado con nuestras parejas…
Porque el pasado siempre aparece, a través de recuerdos, conversaciones propias y ajenas…algún encuentro casual… etc.
No les ha pasado de pensar en una persona o soñarla y que días después aparezca  como si lo hubieses llamado con el pensamiento? 
( ¿Atraemos eso que pensamos? ) ( Otra que a dos pasos de convertirse en frase)
Creo que una de las cosas buenas que tiene el pasado, al menos por todo lo escrito más arriba, es que te permite mirar el presente con otros ojos, mas agradecidos y menos frustrados …
Tampoco estoy diciendo que hay que empezar a llamar a todos los ex porque no podemos ver al que está al lado eeeeh?? 
Mi profesora de yoga, casualmente me dio un ejercicio este lunes que consistía en “ Sentir el sabor del chocolate” ( se las recomiendo ) “haciendo foco en las sensaciones corporales ( como está tu cuerpo, espalda, respiración, pecho frente, mirada, la sensación en la boca, etc. )   Ser consiente de todo lo que me sucedía al comerlo “percibirlo con todos los sentidos”; también qué emociones se disparaban...
La idea era poder estar en el aquí y ahora, de entender que "la vida está en nuestro presente", "no atrás ni adelante", “cuando estamos en el presente podemos ver las oportunidades”, fue una de las cosas que dijo y subrayé en mi cabeza, casualmente días después de este encuentro con el pasado.
Y es verdad, el presente nos pone adelante personas y situaciones que si estamos mirando para otro lado, pareciera que todo pasara por la vereda de enfrente.
Hagamos el ejercicio, conectemos con lo que nos sucede, seamos agradecidas…( me puse de libro de autoayuda) ¿ Digamos presente!